Situación
de mengua de nuestra industria petrolera.
Para
el ciudadano de a pié, los incrédulos y quienes por intereses particulares se
niegan a reconocer y revelar la realidad
Sergio
Sáez
Auditor
Social
Caracas;
6 de Abril de 2014
El
presente análisis tiene por objeto informar al ciudadano de a pié sobre la
situación desastrosa a la que ha llevado a nuestra principal industria
petrolera el régimen imperante, en base a cifras suministradas por los órganos
autorizados, publicados en medios nacionales e internacionales y fácilmente
comprobables, que lamentablemente quienes tienen acceso a las mismas y la
procesan, prefieren no comentar para no perjudicar sus intereses personales.
¿Qué
volumen de hidrocarburos se extraen en el país y que destino tiene?
En
el último Reporte Mensual del Mercado Petrolero del 12 de Marzo de 2014[1],
publicado por la OPEP, se señala que para el 14 de Febrero de 2014 el
ministerio del poder popular para Petróleo y Minería le reportó una producción
de hidrocarburos de 2.878 MBD (miles
barriles diarios), mientras que el correspondiente a las fuentes secundarias
que tradicionalmente utiliza la OPEP, le reportan 2.336MBD. Una diferencia significativa de 542MBD.
Con
ésta producción PDVSA tiene que cumplir con las obligaciones que le han sido impuestas
por el Estado, a saber: 925MBD e
importación de 177MBD de insumos, combustibles y nafta por un valor de $7.930
millones para el mercado doméstico de combustibles líquidos; 110MBD de petróleo y productos a Cuba, además
de desembolso de $1.010 milones al Banco Central de Cuba para pagar la
intromisión en todas las áreas sensibles y estratégicas del país; 103MBD de petróleo y 146MBD de productos para los países
firmantes de los Acuerdo Petrocaribe, San José y Alba, respectivamente; 413MBD para el pago de las deudas y
servicio de las mismas del Fondo Chino (renovaciones Tramos A y B, y nuevo
Tramo C por un total de $14.000 millones), del Préstamo de Gran Volumen y Largo
Plazo (préstamo de $10.000 millones y línea de crédito por 60.000 yuanes
Reminbi) y saldo préstamos directos a PDVSA por $1.060mill; 100MBD por pago de deudas y servicio de
la misma a Portugal, Belorús y Japón; 434MBD
por pago del petróleo de los socios extranjeros de las Empresas Mixtas. Todo
ello por un total de 2.231MBD
de compromisos que no producen ingresos netos a la Caja de PDVSA. Es oportuno
significar que el ministro Ramírez informó[2]
“Petrocaribe paga con bastante alimentos. El año pasado (2013) cerramos en $800
millones que nos cancelaron con carne, leche, no es como cree la gente que nos
pagan con una declaración”. Lo importante de ésta declaración es que no toda la
factura y su financiamiento se paga en efectivo, sino en especies, y que el
pago en estas no cubre la deuda total, por lo que se puede afirmar que nada
entra en divisas netas a la Caja de PDVSA por estos conceptos. Al cierre del
2012, la última información que se tenía, indicaba que las cuentas por cobrar
de PDVSA habían aumentado 32% con respecto al 2011, cerrando en $41.700
millones.
En el mejor de los casos, quedan solo 647MBD que generan
ingresos netos a PDVSA por $15.679millones. a razón del precio actual de la cesta
petrolera, 95,65$/b (reportado por el ministerio de Petróleo y Minería para la
semana terminada el 14 de Marzo de 2014), Es oportuno significar que, de ser
cierta la cifra que reportan las fuentes secundarias a la OPEP de una
producción de hidrocarburos 2.336MBD, a PDVSA le quedarían 105MBD con un
ingreso de $3.670 millones, que no alcanzaría ni pa’l café.
¿Qué compromisos ineludibles tiene PDVSA?
PDVSA
debe honrar con sus ingresos de Caja los montos y conceptos siguientes: $17.580 millones por costos de su
operación medular (inherentes a sus actividades de índole petrolera, sin
incluir el resto de obligaciones ajenas a ésta, que le ha impuesto el Estado); $7.930 millones por importaciones de
insumos, combustibles y nafta; $7.030
millones para el pago de la porción corriente (la que corresponde al 2014)
de la Deuda Consolidada; $1.090 millones al Banco Central de
Cuba por complemento de la compensación de la factura petrolera por el pago de
la intromisión en todas las áreas sensibles
y estratégicas del país: $18.500 millones
en Cuentas por Pagara Proveedores y Contratistas. Por otra parte, el Vicepresidente
para el Área Económica, Rafael Ramírez, ha afirmado que PDVSA aportará el 96%
de las divisas del Plan General de divisas para el 2014, estimadas en $42.960
millones, que representan $42.240 millones.
Todo lo cual totaliza $94.370
millones. Seis (6) veces los ingresos netos que percibe. Para cubrir estos compromisos de gastos,
PDVSA deberá vender los 674MBD a precio promedio de la cesta petrolera de
399,61$/b, y el precio último fue de 95,27$/b.
Por
otra parte, han sido fallidos, o de escaso resultado práctico, los esfuerzos
desplegados para incrementar la producción de las Empresas Mixtas de la Faja,
toda vez que para extraer y transportar el petróleo pesado y extrapesado debe
diluirlo con crudos livianos y/o nafta. Los primeros escasos y de mejor valoración
en los mercados extranjeros; y el segundo, lo debe importar a un costo de
120$/b en los puertos del Golfo de los Estados Unidos, que para su mejor
aprovechamiento necesita de plantas despojadoras de nafta en los puertos de
exportación (Jose en nuestro caso). Cualquier desarrollo significativo que se
haga en la Faja, requerirá de tres a cuatro años después que se les garantice a
los socios el blindaje y retorno de sus inversiones y deudas actuales y futura,
y la infraestructura necesaria. Con altos costos de inversión que PDVSA no
alcanza a cubrir, ni tiene músculo financiero para respaldarlo.
Lo
más grave y preocupante es que fuera de los menguados ingresos de divisas de
PDVSA, el régimen dispone de escasos recursos para ejecutar el Plan Nacional de
Importaciones, especialmente de alimentos y medicinas prioritarios, a dólar
preferencial, que podrían estar demandando porciones trimestrales del orden de
los $5.000 millones o más. Además del aporte
a Sicad I, a tasa de subasta, que a juicio del régimen, demanda un total anual de
$11.400 millones este año; $5.000 millones para viajeros, tarjetas de crédito, solicitudes
de cupo electrónico, remesas familiares y líneas aéreas, entre otras, y los $6.600
millones restantes se asignarán a los otros sectores de la economía que no
están en el orden de importaciones prioritarias del Plan de Importaciones.
Ya
el régimen dio mensaje inequívoco de no reconocimiento de las deudas de divisas
de CADIVI, salvo que los afectados den prueba fehaciente de que las ventas de
su producción fue hecha a precios que reflejen el valor de las divisas, pero
sin garantía alguna de cuando y como lo harán. Es de suponer que continuaran su
estatus de deuda “per saecula saeculorum”. Conviene aquí destacar la denuncia
hecha por el Gerente de la Zona Libre de Colón (Panamá), Leopoldo Benedetti[3],
al para entonces Presidente del Banco Central de Venezuela, Eudomar Tovar, sobre
los fraudes y quienes lo hicieron con las facturaciones ficticias desde Panamá,
que reducen el monto de la deuda de $1.472millones a solo $535 millones, que
ninguna repercusión tuvo en el país, sino que por el contrario, acusan al
gobierno de Panamá de complicidad, quizás por tal vez tratarse de personeros ligados
al régimen. Caso parecido al de las empresas de maletín, que a juicio de Jorge Giordani
y Edmeé Betancourt ,estafaron más de $25.000 millones a CADIVI, que de revelar
las autoridades a los actores, en los actuales momentos en que se encuentra el
país, añadiría “hidrógeno líquido” a la situación. Ahí quedarán registrados los
autores y cómplices para la historia vergonzosa y oprobiosa del país.
Conclusión
La
conclusión obvia es que PDVSA, bajo ningún concepto, puede cumplir con sus
menguados ingresos las obligaciones que
le han sido impuestas por el Estado.
En el mejor de los casos su aporte al Plan General de Divisas, dejando de
honrar sus compromisos, como lo ha acentuado los últimos dos años, sería de
$15.679, y en el peor $3.670 millones.
No
es aventurado pensar, muy a nuestro pesar, que PDVSA y el país, pudiera estar hoy
en una situación de insolvencia grave y dejar de honrar sus obligaciones de
deuda soberana, que en los medios financieros internacionales se conoce como “default” . Situación que traería graves
consecuencias económicas, sociales y políticas para el país, y que no tiene
otros culpables que la incapacidad e incompetencia de quienes han venido
gobernándolo durante los últimos quince años, destruyendo su capacidad
productiva, arruinando a PDVSA, regalando sus recursos, malgastando la mas
inmensa cuantía de recursos de divisas y comprometiendo el futuro de nuestros
recursos naturales, en medio de los más altos precios históricos de los
hidrocarburos.
¡Un
caso digno de Ripley. Aunque usted no lo crea, o le cueste creerlo!
[1]http://www.opec.org/opec_web/static_files_project/media/downloads/publications/MOMR_March_2014.pdf
[2] http://www.eluniversal.com/economia/140316/pdvsa-provee-43-de-la-energia-de-17-paises-en-petrocaribe
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